

Nació de la visión de Hans Wilsdorf. El fundador de Rolex trató de hacer del reloj de pulsera una parte integrante de las innovaciones tecnológicas que transformaron la sociedad a principios del siglo XX. Cien años después de revolucionar el mundo de la relojería, el Oyster sigue expandiéndose, ayudando a todos los usuarios a perseguir sus objetivos personales.
Precisión cronométrica, hermeticidad y cuerda automática: estos tres desafíos clave y logros relojeros fundamentales consolidarían el éxito de un visionario y forjarían el destino de un reloj revolucionario.





